ESTRATEGIAS INSTITUCIONALES PARA LA PARTICIPACIÓN DE PADRES Y REPRESENTANTES EN LOS CENTROS DE EDUCACION ESCOLAR CELIA MORONTA Y MARLIS HIDALGO
UNIVERSIDAD
PEDAGOGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO
DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTERIO
COORDINACION
DE INVESTIGACION Y POSTGRADO
EXTENSIÓN
ACADEMICA – APURE
ESTRATEGIAS INSTITUCIONALES
PARA LA PARTICIPACIÓN DE PADRES Y REPRESENTANTES EN LOS CENTROS DE EDUCACION
ESCOLAR
JULIO,
2017.
UNIVERSIDAD
PEDAGOGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO
DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTERIO
COORDINACION
DE INVESTIGACION Y POSTGRADO
EXTENSION
ACADEMICA – APURE
ESTRATEGIAS INSTITUCIONALES
PARA LA PARTICIPACIÓN DE PADRES Y REPRESENTANTES EN LOS CENTROS DE EDUCACION
ESCOLAR
TUTORA:
AUTORAS:
MSC.
YAMIRA RUIZ.
HIDALGO MARLY. - C.I. 16.792.116.
MORONTA CELIA. - C.I. 14.694.618.
JULIO,
2017.
INTRODUCCION.
En
las últimas décadas se ha producido un incremento significativo de las
relaciones de las escuelas con las comunidades, lo cual sin duda representa un
reto importante para la educación actual. El principal problema radica en el
hecho de que en general la escuela y sus docentes no están preparados para
trabajar mancomunadamente con las comunidades. El papel que adoptan los y las
líderes es clave para eliminar las barreras que generan exclusión de los padres
de los planteles, y por ello se considera que tienen un rol fundamental para
conseguir escuelas en donde impere el liderazgo efectivo.
Los docentes son quienes tienen, en última
instancia, el potencial de impedir o favorecer medidas que trabajen a favor de
la inclusión. Por ello, el buen liderazgo requiere de saber potenciar una
cultura de la inclusión para la justicia social partiendo de supuestos,
principios, creencias y valores que se vinculen con la acción pedagógica de la
institución.
Es
por ello, que está demostrado que el apoyo que los padres ofrecen a sus hijos,
desde pequeños, es un factor relevante para su desempeño positivo dentro de la
sociedad, ya que de los padres depende en un alto porcentaje que sus hijos
actúen de manera constructiva o destructiva en el entorno donde se encuentran
inmersos. Debido a la importancia que tiene el apoyo de la familia para lograr
mejores resultados educativos y de aprendizaje en relación directa con la escuela,
es difícil entender el por qué aún continúa dejándose de lado este problema.
Pareciera que los padres de familia le restasen importancia a las consecuencias
que esto arroja en sus hijos, siendo de más relevancia cumplir con otras labores. Al respecto, Clemente (2006) señala
que:
“La familia aporta elementos de gran
significación para la formación de los individuos que viven en su seno al menos
en tres áreas: comportamientos sociales (afecto, desarrollo individual,
primeras relaciones interpersonales), aprendizajes básicos (los primeros y más
básicos aprendizajes) y en el sistema de control del comportamiento” (p. 56).
La participación en las comunidades
educativas supone la incorporación de los sujetos a los procesos de toma de
decisiones desde una perspectiva crítica, responsable y autónoma mediante
mecanismos de organización y agregación que las lleve al control de aquellos
que colectivamente se produce y a su evaluación. Con relación a la educación, las
comunidades educativas deberán darse a
nivel de padres y representantes, docentes, educandos y comunidad en general.
Ello posibilitara a estos individuos y sectores al cumplimiento del papel que
les corresponde desempeñar en el proceso educativo (Paredes, 2001).
Por lo tanto, puede mencionarse cuál
es la importancia de que la familia y la escuela se unan para trabajar en
conjunto. Uno de los beneficios de este planteamiento, es que si estos grupos
trabajaran unidos, podrían solucionarse o mejorarse aspectos como el
rendimiento académico, actitudes y relaciones personales. Aunado a esto, López
(2008) señala lo siguiente: “los maestros y maestras son conscientes de este hecho
y, tratan de que su trabajo educativo tenga continuidad, para lo que la
colaboración y participación de los padres parece imprescindible” (s.p). Se
considera que el hecho al que hace referencia López es que la familia y la
escuela deberían ser vistas como un solo sistema. El problema radica cuando
estas instituciones no trabajan en conjunto, sino que existe un aislamiento
entre ellas.
A continuación en la presente
investigación, se abordara la participación de los padres y representantes en
los centros de educación escolar; con la finalidad de que estos tengan una buena integración en
los procesos académicos de sus hijos.
DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN.
Es evidente como la continua
participación de los padres en la educación formal de sus hijos se ve a nivel
mundial, como la base de los esfuerzos por reformar el sistema escolar. Existe
un notable consenso entre los educadores, los padres y el público en general
sobre el hecho de que los niños aprenderán más y las escuelas mejoraran si se
puede hacer que los padres se dediquen más a la educación formal de sus hijos.
Al respecto, Epstein (2010) ha resumido
los estudios sobre la participación de los padres en la educación de sus hijos
y sugiere que "los alumnos de todo nivel sobresalen más en sus esfuerzos
académicos y tienen actitudes positivas respecto a la escuela, aspiraciones
altas y otros tipos de comportamiento positivos si tienen padres que se
preocupan, alientan a sus hijos y se involucran en su educación formal."
(Citado por SEDL, 2005).
Atendiendo a estas consideraciones, en
Latinoamérica los docentes, directores y ministros de educación saben que el
interés y la participación de los padres de familia en el aprendizaje de su
hijo puede tener un efecto profundo en el éxito escolar, es por ello, que
cuando los padres de familia y los miembros de la comunidad no se involucran en
las escuelas, los estudiantes no manifiestan los mejores resultados en el
aprendizaje, son reiteradas las inasistencias a la escuela y suele acrecentarse
la tasa de deserción escolar.
De allí, las escuelas que no suelen
involucrar a los padres de familia y a los miembros de la comunidad, carecen de
la integración y de las debidas relaciones con los representantes. Asimismo,
los padres de familia que no ayudan con las tareas, ni los miembros de la
comunidad que no se involucran en los eventos de la escuela o toman decisiones
junto con los maestros y directores desconocen cómo mejorar el aprovechamiento
del estudiante. Algunos suelen participar voluntariamente como auxiliares del
maestro o como acompañantes para los viajes culturales o colaboran con los
grupos de la comunidad en el apoyo para la escuela, pero ello no es suficiente.
De igual manera sucede en países como
Venezuela, en donde los padres de familia muchas veces a pesar de que desean
participar de una manera importante en el aprendizaje de sus hijos y quieren
trabajar junto a los maestros y directores, quieren lo mejor para el futuro de
sus hijos muchas veces no son tomados en cuenta. De allí, surge una interrogante que cada día se le
encuentra menos respuesta ¿Por qué los educadores en las escuelas venezolanas tienen
poco éxito para involucrar a estos padres de familia?
Para dar respuesta a esta situación, la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en el artículo 62
establece "La participación del pueblo en la formación, ejecución y
control de la gestión pública, es el medio necesario para lograr el
protagonismo que garantice su completo desarrollo tanto individual como
colectivo”. Si en este artículo se establece la participación como un derecho,
entonces debe inferirse de esto que los actores del proceso educativo no son
solamente el docente y los alumnos, sino también los padres y representantes,
al lograr que estos se integren al proceso educativo se estaría impulsando a
una transformación social.
Dentro de este mismo orden de ideas
García (2010), señala que existen bases para lograr que los padres participen
mas activamente en el rendimiento académico del niño; distingue dos grandes
enfoques: el primero lo prioriza en el núcleo familiar individualizado y el
segundo lo ubica en el entorno que incide en el desarrollo del niño. Por lo
tanto hay que dotar a los padres de conocimientos psicopedagógicos y de esa
forma desarrollar sus capacidades educativas y mejorar los métodos de
interacción con los hijos.
BASES TEORICAS.
Cada
una de las variables incluidas en el presente estudio, son aspectos de primer
orden, por ello, muchos autores han desarrollado propuestas teóricas,
formulando principios y examinando en profundidad el funcionamiento de la
misma, por lo cual se hace referencia a las diferentes opiniones emitidas por
los autores consultados en relación al tema de estudio.
Estrategias Institucionales:
Weber (2009), establece que son aquellas que la
institución diseña atendiendo a las necesidades no sólo de ella como
organización sino de todos los involucrados dentro del proceso educativo, es
decir, directivos, docentes, alumnos, padres y representantes.
Tipos de estrategias
institucionales: Bernard (2002), clasificó los tipos de
estrategias que se estudian en diversas ciencias, incluyendo las ciencias de la
educación, en específico aquellas destinadas al reforzamiento de la gestión y
administración de los centros educacionales, describiéndolas como estrategias
institucionales cuya finalidad es incentivar el aprendizaje organizacional en
función de los intereses de la comunidad educativa en general. (p.56).
Estrategias disposicionales
y de apoyo: Desde este punto de vista, las estrategias
disposicionales y de apoyo en opinión de Bernard (2002), “refuerzan la
construcción de la acción gerencial en un “yo” comprometido por intermedio de
la autoestima, el autoconcepto y la autorregulación, cuya pretensión es dar la
forma deseada y querida a la propia
manera de ser en la institución”. (p.64).
Estrategias de gestión: Según
expresa Uranga (2001), “las estrategias de gestión deben ser diseñadas, en cada
caso, en función de los objetivos, los medios con los que se cuenta y los
obstáculos que van surgiendo. (p.76). Se infiere, que las estrategias de
gestión son diseñadas por los gerentes educativos partiendo de las metas y
recursos con los que dispone para superar los problemas que se le presenten.
Así
mismo, Medina (2002) considera la estrategia de gestión como “el manejo de
recursos, bien sea económicos, materiales o humanos con el fin de obtener el
beneficio que se traduce en el logro de los objetivos planteados” (p.39).
Estrategias de orientación:
López (2004), señala que la estrategia de orientación:
Es la acción mediante
la cual el docente ayuda al educando a descubrir sus potencialidades y
limitaciones desarrollando en él capacidades para que pueda establecer
relaciones interpersonales adecuadas, lo estimula a la adquisición de hábitos
de estudio y de trabajo, lo asesora en relación
al proceso de exploración vocacional. Por otra parte, orienta a los
padres y representantes para que se integren en el desarrollo del aprendizaje
de los alumnos y al desarrollo de la organización. (p.81).
Participación de padres y
representantes: Según García Gómez (2007):
Si se piensa en un
modelo según el cual lo deseable es que la familia delegue sus funciones
educativas, la participación de los padres tiene un momento clave: la elección
del centro escolar que más se ajuste a la ideología y las creencias familiares.
Teóricamente, y a partir de esa elección, bastará seguir las pautas que se
fijen desde el mismo y esperar los resultados. Podríamos plantearnos de
inmediato si es posible multiplicar y diversificar la oferta escolar a estos
extremos y qué ocurre entonces con los centros públicos.
Aspectos afectivos de los
Padres y Representantes: Barón (2005), indica que el
aspecto afectivo “es la respuesta emocional apropiada de un observador, al
estado emocional de otra persona” (p. 40), en este sentido, el docente como
elemento importante del proceso educativo, debe emprender un proceso de
estructuración personal con los padres y representantes que incluye conocerse
mejor, aprender a comunicarse para descubrir lo que se tiene en común y lo que
se puede hacer en conjunto, apropiándose del entorno sin recelos y con la
disposición efectiva.
Comunicación: Encontrar
un aspecto en el trabajo del docente que no incluya comunicación sería muy
difícil; cuando las instrucciones son mal entendidas o cuando los comentarios
informales del mismo son distorsionados surgen serios problemas, cada una de
estas situaciones, producen una falla en alguna etapa del proceso de la
comunicación.
Empatía:
es el conocimiento de uno mismo, reconocer las señales viscerales de los
sentimientos en el propio cuerpo; entre los consejeros dentro de los cuales
pueden situarse los supervisores, los más efectivos y empáticos se encuentran
los que mayor capacidad de sintonizar las propias señales corporales de
emoción, algo esencial en cualquier trabajo donde la empatía tenga
preponderancia no importando si se refiere al área de la docencia, la
administración o cualquier otro.
Participación: Para
Davis y Newstrom (2002) ”la participación es la inclusión mental y emocional de
las personas en situaciones grupales, que los alientan a contribuir a favor de
las metas colectivas y compartir las responsabilidades de ellos” (p. 221). De
lo antes señalado, se infiere que la participación conlleva a un clima
organizacional donde las metas institucionales son compartidas para la búsqueda
del cumplimiento de los objetivos propuesto por la organización.
Formas de participación: La
participación, es la herramienta por excelencia para el ejercicio de una
democracia amplia con un alto grado de solidaridad social, donde todos los
actores del hecho educativo, comparten responsabilidades, con el propósito de
lograr la integración del binomio escuela- comunidad. Para Guzmán (2003) “es un
proceso que requiere de la incorporación activa de los padres, de sus
necesidades e intereses y en la organización, desarrollo y evaluación de
actividades que respondan a ella. (p. 54).
Participación Directa: Según Cañizalez (2002), es cuando las
personas que estando afiliadas a una organización colaboran activamente con su
acción personal en su desarrollo, sostenimiento y ejecución de actividades.
Participación Indirecta: De
acuerdo con Cañizalez (2002), es una categoría que comienza a darse con cierta
magnitud en determinados ámbitos asociativos seria la forma de participación de
todas aquellas personas que colaboran activamente en las organizaciones y
asociaciones, pero se resisten a estar presentes por los más variados y
diversos motivos. Se denomina indirecta porque los padres y representantes no
participan en la toma de decisiones, sino que lo hacen a través de
representantes elegidos en asambleas.
Participación Pasiva: para Cañizalez (2002) es “la forma de
colaboración de aquellas personas que constantemente colaboran económicamente
para el desarrollo, sostenimiento y realización de actividades”.
Centros de educación
escolar: entre los múltiples significados del termino
centro, encontramos aquel que refiere al lugar donde las personas se reúnen con
un determinado fin. Un centro, en este sentido, es un espacio físico que
permite la reunión y que ofrece determinados servicios o prestaciones.
Educativo,
por otra parte, es lo perteneciente o relativo a la Educación (el proceso de
socialización de los individuos). Cuando una persona accede a la Educación
recibe, asimila y aprende conocimientos, además de adquirir una concienciación
cultural y conductual por parte de las generaciones anteriores.
Un
centro de Educación escolar, por lo tanto, es un establecimiento destinado a la
enseñanza. Es posible encontrar centros educativos escolares de distintos tipos
y con diferentes características.
Tipos de centros de Educación
escolar:
De titularidad pública:
se trata de aquellos que se caracterizan por el hecho de que es del gobierno de
un país, de una región o de una ciudad el que se encarga de sostenerlos y
gestionarlos mediante dinero que procede de fondos públicos.
De titularidad privada:
en su caso, en esta categoría se encuentran todos los centros de Educación
escolar que no tienen ningún tipo de convenio con la admón. pública.
De titularidad privada
concertada: esta clase de centros es una mezcolanza de
los dos anteriores, ya que se sostiene con parte de fondos públicos y con parte
de fondos privados.
TEORÍAS DE APOYO.
La necesidad de la participación de
padres y representantes en el proceso de aprendizaje influye sobre el éxito del
niño en la escuela, en función de lo cual se realiza una sistematización
producto de la revisión teórica,
dirigida a discernir en relación a las diversas maneras en que los
padres de familia, pueden ser sujetos activos en la labor educativa. Pudiendo afirmarse que
la escuela debe propiciar un clima de
confianza y utilizar todos los espacios disponibles, para incentivar el desarrollo de Proyectos con
actividades que promuevan e integren a la comunidad educativa.
El propósito de este estudio es
determinar las estrategias institucionales
que se utilizan para la participación de padres y representantes en los centros
de educación escolar, sustentada bajo las siguientes teorías:
Teoría general de la
participación parental en educación:
Durante
los últimos años, el fragor del combate por la supervivencia humana ha
determinado que muchas tareas antes absolutamente naturales para los padres y
los representantes, se conviertan en un peso muerto sobre el cual ellos no
quieran incidir.
Con
el paso de los años, la profesión docente también se ha proletarizado en forma
tal que los maestros son considerados casi como obreros asalariados encargados
de "cuidar" de los hijos mientras los padres van a su centro de
trabajo y "de paso" enseñarles los rudimentos necesarios para su
incorporación a la vida ciudadana.
Uno
de los obstáculos con que se tropieza cuando se quiere hacer un análisis más
científico de esta situación, es la insuficiente documentación con que se
cuenta acerca de la inclusión de los padres y representantes en el proceso educativo.
Al
respecto Martiniello, (1999) cuando categoriza las formas de participación de
los padres y representantes en la educación señala que existen las siguientes:
1.
Padres como responsables de la crianza del niño En esta categoría los padres
desempeñan las funciones propias de la crianza, cuidado y protección de sus
hijos, y proveen las condiciones que permiten al niño asistir a la escuela.
(Epstein, 1990; Davies, 1976, en Purvis, 1984)
2.
Padres como Maestros: Los padres continúan y refuerzan el proceso de
aprendizaje del aula en la casa. Supervisan y ayudan a sus hijos a completar
sus tareas escolares y trabajar en proyectos de aprendizaje. (Snow et al. 1991;
Epstein, 1990; Henderson y Berla, 1995, Clark, 1993)
3.
Padres como agentes de apoyo a la escuela: Esta categoría se refiere a las
contribuciones que los padres hacen a las escuelas para mejorar la provisión de
los servicios. Incluye contribuciones de dinero, tiempo, trabajo y materiales.
(Winkler, 1997; Henderson y Berla, 1995)
4.
Padres como agentes con poder de decisión: En esta categoría los padres
desempeñan roles de toma de decisión que afectan las políticas de la escuela y
sus operaciones. Incluye la participación de padres en Consejos Escolares
Consultivos y Directivos, o en programas de selección de Escuelas/Vales
Escolares (vouchers). (Epstein, 1990; Henderson y Berla, 1995)(p.3).
La
autora (MARTINIELLO, 1999), logra demostrar cómo la participación parental no
solamente se manifiesta de manera directa dentro de la escuela, sino que ejerce
una posición de supremacía en la formación de los niños y niñas, a través del
ejemplo constante, la presencia permanente y el ejemplo vivo, cuyo impacto
supera a todas las enseñanzas institucionalizadas: la escuela ocupa solamente
un porcentaje de su vida, mientras que el resto está pleno de situaciones de
interacción con sus familiares, amigos y vecinos.
Teoría del Liderazgo
Participativo.
Surge
de un estudio realizado en por los investigadores Vroom y Jago, (1990), es un
enfoque con características de liderazgo situacional, pero formula de forma
explícita su interés por el grado y la forma de participación del líder en la
toma de decisiones. Los autores proponen un modelo perceptivo o normativo de
participación en el que se describe como deben actuar los líderes en diferentes
situaciones, ya que dependiendo de la situación existirán diversas formas y
grado de participación en al toma de decisiones que puede resultar desastroso o
efectivo.
Vroom
y Jago con esta teoría no pretendían ocuparse de todo lo que implica el
liderazgo, sino por el contrario, se centraron en todos aquellos aspectos que
influyen en que los líderes compartan su poder, y en la participación y en la
influencia de quienes trabajan con ellos. Para ellos la situación es un
problema de decisión al que se enfrenta el líder. Cada problema o decisión
presenta una peculiar combinación de características que deben influir en la
elección que el líder haga sobre el estilo de liderazgo a aplicar.
La
participación permite que una persona tenga la oportunidad de decidir lo que le
importa, de utilizar su talento de la forma más apropiada y de constituirse en
una parte significativa de los esfuerzos que lleva a cabo un grupo.
Siempre
que sea necesario conseguir el compromiso o la aceptación de los subordinados,
la presencia de conflictos o diferencias debe indicar que se necesita una
solución más participativa en las que se pueden resolver las diferencias antes
de tomar la decisión. Esto se puede lograr sin afectar negativamente la calidad
de la decisión, y el tiempo que a ello se dedique se verá sobradamente
compensado por la mayor facilidad que se logrará para la ejecución de la
decisión.
Por
ello la Dirección participativa busca aumentar la interacción de los miembros
de una organización, institución o grupo, en la toma de decisiones con el
objetivo de mejorar las relaciones en la misma y hacerla más eficiente y
eficaz.
LAS CONSULTAS DE LA INVESTIGACIÓN PARA LAS BASES TEÓRICAS NO DEBEN SER DE MAS DE 5 AÑOS DE PUBLICACIÓN, ENTRE OTROS ASPECTOS QUE HAN DE MEJORAR ...
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