REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL
MAGISTERIO
COORDINACIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
EXTENSIÓN ACADÉMICA - APURE
RELACIÓN
ESCUELA, FAMILIA Y COMUNIDAD, EFECTIVIDAD DE CALIDAD EDUCATIVA PARA EL FUTURO.
Tutora: Maestrante:
Mcs. Yamira Ruíz Avila
Judith
Castillo
Milagro
Mantecal, Agosto de 2017
PRESENTACIÓN
DEL TEMA
La familia, la escuela y la comunidad forman un triángulo interactivo
integral, sin cuyo concurso coherente es difícil lograr una obra educativa
acabada. Desde esta óptica,
la calidad de la enseñanza y la educación siempre será el resultado del
esfuerzo común y estará dada en nuestra capacidad por formar los rasgos de la
personalidad de las nuevas generaciones.
Es importante realizar acciones donde se logre
concienciar a los padres para que se involucren en las actividades planificadas
en la jornada diaria de clases, apoyando
además, el trabajo del docente desde el
hogar, el desarrollo de estas acciones conllevará a propiciar espacios de
conversación y reflexión entre padres, madres y docentes, para que juntos
logren hacer crecer ese tesoro como lo es, la educación de los niños y niñas. Estas particularidades le confieren a la
escuela la capacidad para cumplir el encargo social y transformar la realidad
educativa.
De acuerdo con lo planteado, esta
investigación constituye un factor importante, porque pretende incrementar el nivel
de integración de la comunidad, padres y/o representantes en el proceso
educativo, motivado a que los mismos son los agentes que ayudan a relacionar la
familia y la escuela mediante su participación activa y directa al reforzar el
desempeño de actividades educativas al contribuir con el desarrollo integral
del educando.
La familia
como mediadora entre la sociedad y el individuo, con una potencialidad
educativa que la escuela y el resto de las instituciones sociales no pueden
desestimar; la escuela como medio para alcanzar los más altos valores
educativos orientados a la función en la vida cotidiana y la comunidad como
grupo social heterogéneo en la que tiene lugar de un modo específico las
interacciones e interinfluencias sociales, en torno a la satisfacción de las
necesidades individuales y grupales.
Además,
la familia, la escuela y la comunidad constituyen, en principio, contextos o
partes de una realidad en la que se relaciona siempre y en cada momento la
persona. Cada contexto tiene su propia historia y responde a una ideología,
pero al establecerse el vínculo, se insertan y conforman una visión particular
del mundo educativo que interviene en la manera de hacer, en las expectativas y
condiciona las actuaciones de los miembros en momentos determinados.
En
consecuencia, la primera parte de esta investigación, realiza
la descripción de la situación, desde el ámbito mundial, nacional y local y la
segunda parte contiene la sustentación textual y teorías de apoyo para mejorar
la relación escuela, familia y comunidad, como efectividad de calidad educativa
para el futuro.
DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN
Existe una corriente educativa que viene imponiéndose a
nivel mundial en la Educación Primaria, y no es otra que la Integración
escuela, familia y comunidad, en los actuales momentos, es bien sabido que la
familia por sí sola como institución, ya no resuelve por completo las
necesidades de la persona, y la escuela por sí sola tampoco logra solventar las
múltiples vertientes del proceso socializador; por lo tanto, el análisis de las
continuidades o discontinuidades entre familia y escuela se convierte en un
elemento clave para comprender mejor los determinantes ambientales del
desarrollo. Si la familia es el agente educador por excelencia y delega parte
de esta responsabilidad en las Instituciones educativas, éstos deben caminar
juntos en el proceso educativo formativo.
Es fundamental que los padres y representantes comprendan
su papel protagónico y puedan estar informados de las actividades realizadas en
la jornada diaria dentro del aula de clases. En tal sentido, la decisión será
más fácil en la medida en que los padres tengan un conocimiento real de las
habilidades y necesidades de sus niños y niñas, sepan que les ofrece la
alternativa escolar e identifiquen sus propias inquietudes, necesidades,
habilidades, capacidad de compromiso y participación en el proceso educativo.
Uno de los retos que se plantea la educación en Venezuela
es mejorar la integración entre la escuela y la familia, logrando un desarrollo
integral de los niños y niñas para que sean personas estables y equilibradas,
que se vinculen a la sociedad en una forma creativa, puesto que la
formación integral de los niños y niñas no es una tarea que depende sólo del
maestro, también es responsabilidad de la familia incorporarse a las
actividades pautadas dentro del aula para así aprender diversas estrategias y
trabajarlas en conjunto con sus hijos o hijas en el hogar.
Es frecuente que la participación de los padres y
representantes sea poco activa, debido entre otras razones, a limitaciones de
tiempo, disposición, y a la situación económica que se vive actualmente, ya que
estas familias presentan recursos económicos muy bajos donde la mayoría son
trabajadores que no devengan un salario fijo, por lo que tienen que salir a
trabajar todos los días, algunos en casa de familia, otros son pequeños
agricultores, productores, entre otros… Esta situación se contrapone a la
necesidad de que los padres y representantes colaboren con los maestros en el
aula adquiriendo el conocimiento de las estrategias que se plantean en la
jornada de trabajo con los niños y niñas para
luego ser reforzadas en el hogar.
Los padres son los responsables de educar a los hijos
(as), inculcándole valores y sus propias
enseñanzas; los docentes se encargan de reforzar esta educación sobre la base
de las potencialidades de los pequeños alineándose a los reglamentos del
Ministerio del Poder Popular para la Educación, de manera que se sientan motivados en cuanto a la toma de conciencia, y
que propicien la participación, el dialogo, la justicia, la autonomía y la
democracia; para legitimar normas sustentadas en valores, que conduzcan a una
convivencia escolar armónica. Esto permitirá formar personas aptas para
incorporarse a otros niveles educativos y otros espacios en la vida, con
sentido de pertenencia, dignidad, fraternidad y justicia.
En este orden de ideas, la educación en Venezuela busca
la incorporación masiva, activa y voluntaria de los padres y representantes para
lograr en las y los estudiantes, el desarrollo de un individuo sano, culto,
critico, participativo, protagónico y corresponsable en su actuación, que
impulse dinámicas sociales transformadoras, ejerciendo su derecho a la libertad
de participar en la búsqueda de nuevas soluciones para convivir en una sociedad
democrática, que sean protagonistas de su propio aprendizaje, contribuyan al
mejoramiento moral, físico, afectivo e intelectual del hombre venezolano y la
mujer venezolana a fin de formar un ser social integral con conocimientos,
experiencias y conciencia ecológica, integrando a los estudiantes, maestros,
familias y comunidad en general, es decir, buscamos un proceso de interacción entre
la escuela, la familia y la comunidad.
SUSTENTACIÓN TEXTUAL
En la sustentación textual se han desarrollado aspectos
teóricos en las variables para mejorar la relación escuela, familia y
comunidad, efectividad de calidad educativa para el futuro, esta revisión
documental permitirá profundizar en los conocimientos y sustentar los
resultados obtenidos, ya que la educación
venezolana afronta situaciones que la desafían a buscar cambios que hagan más
efectiva su acción en los educandos. Uno de estos retos es la incorporación de
la familia a la escuela; se considera que es necesaria una acción conjunta
familia-escuela que dinamice la formación integral del educando. Al hablar de
acción conjunta, se pretende involucrar a los padres y representantes en cada
aspecto de la educación y desarrollo de sus niños y niñas, puesto que es la
familia el primer centro educativo donde la persona adquiere valores y hábitos,
que serán reforzados por la escuela.
La familia es el grupo humano primario más importante en
la vida del hombre, según lo especifica Ojeda (2003); “es considerada como la
institución más estable de la historia de la humanidad”, ya que el hombre vive
en familia, aquella en la que nace, y posteriormente, la que el mismo crea
cuando se convierte en adulto. Al respecto, el autor refiere que es la familia
la primera escuela de los seres humanos, puesto que vive en familia todo el
tiempo, por lo tanto, es allí donde adquiere los valores para desenvolverse dentro
de la sociedad.
Para la mayoría de los niños y las niñas en América
Latina y el Caribe, la escuela representa el espacio donde pasan el mayor
tiempo de su vida cotidiana. La función central de la escuela es educar,
enriquecer y proteger a sus estudiantes, en un ámbito de respeto y ejercicio de
los derechos de todos González, R. (2010). De acuerdo con lo planteado
por González, hoy en día muchos han sido los papeles asignados al docente en el
proceso de enseñanza-aprendizaje siendo esto de suma importancia
para el desarrollo de la educación. Este proceso ha sido
históricamente caracterizado de formas diferentes, que van
desde el papel central del maestro como transmisor de
conocimientos, hasta las concepciones más actuales
en la que se concibe al educando con un papel protagónico en el proceso de
enseñanza- aprendizaje.
En tal sentido, la escuela junto con la familia resultan
ser las instituciones de mayor importancia en el proceso de desarrollo del
alumno. Ambos constituyen ambientes culturales organizados donde estos
interactúan constantemente, generan el comportamiento del alumno:
responsabilidad, solidaridad, respeto, compromiso y cooperación valores que
condicionan al alumno hasta la vida adulta para su integración social.
Desde esta perspectiva, entenderemos por comunidad “una
agrupación o conjunto de personas que habitan un espacio geográfico delimitado
y delimitable, cuyos miembros tienen conciencia de pertenencia o identificación
con algún símbolo local y que interaccionan entre sí más intensamente que en
otro contexto, operando redes de comunicación, intereses y apoyo mutuo, con el
propósito de alcanzar determinados objetivos, satisfacer necesidades, resolver
problemas o desempeñar funciones sociales relevantes a nivel local”.
(Ander-Egg, 2005:34).
En conclusión, podemos deducir que la familia,
escuela y comunidad establecen reglas de
conciencia social, comportamiento y actitud de sus miembros en la construcción
de una sociedad más equitativa y solidaria, la cual se da por medio de la
educación en valores de sus ciudadanos.
TEORIAS DE APOYO
En Venezuela la educación tiene la responsabilidad de
transformar la relación escuela, familia y comunidad a través de una educación
integral, ya que esta le permite desenvolverse en su entorno socio-cultural y
ser capaz de resolver problemas de la vida cotidiana.
“La familia es el primer tejido
social que enseña al niño las bases de la vida humana en una dinámica de
interacciones recíprocas (...) Es el espacio vital dónde el niño recibe las
primeras estimulaciones (...) que le convierten en un miembro activo de su
comunidad, e incorporan las pautas culturales de su entorno” (AGUILAR RAMOS,
2001, 50). En
definitiva, la familia se encarga de la “socialización primaria” del sujeto,
mediante la transmisión de valores, normas, conductas, etc., necesarios para
desenvolverse en la sociedad.
"Escuela es... el lugar donde se hacen amigos. No es
edificios, salas, cuadros, programas, horarios, conceptos. Escuela es, sobre
todo, gente. Gente que trabaja, que estudia, que se alegra, se conoce, se
estima. Importante en la Escuela no es solo estudiar, no es solo trabajar, es
también crear lazos de amistad. Es crear ambientes de camaradería. Es convivir,
es sentirse “atada a ella”. Ahora, como es lógico…. en una escuela así va ser
fácil estudiar, trabajar, crecer, hacer amigos, educarse, SER FELIZ. Es así
como podemos comenzar a mejorar el mundo” Paulo Freire.
Por
consiguiente, El concepto clásico sobre qué es una “comunidad” lo
ofrece el sociólogo e historiador Max Weber, quien la define a ésta como:
“(…) una relación social cuando y en la medida en que se inspira en el
sentimiento subjetivo (afectivo o tradicional) de los participantes de
constituir un todo”. La Metodología de las Ciencias Sociales, The Free Press,
N. York, 1949. Pág. 40.
RESUMEN
La
familia, la escuela y la comunidad forman un triángulo interactivo integral, desde
esta óptica, la calidad de la enseñanza y la educación siempre será el
resultado del esfuerzo común y estará dada en nuestra capacidad por formar los
rasgos de la personalidad de las nuevas generaciones.
Es
importante realizar acciones donde se logre concienciar a los padres para que
se involucren en las actividades planificadas en la jornada diaria de
clases, apoyando además, el trabajo del docente desde el hogar, el
desarrollo de estas acciones conllevará a propiciar espacios de conversación y
reflexión entre padres, madres y docentes, para que juntos logren hacer crecer
ese tesoro como lo es, la educación de los niños y niñas.
Estas
particularidades le confieren a la escuela la capacidad para cumplir el encargo
social y transformar la realidad educativa.
De
acuerdo con lo planteado, esta investigación constituye un factor importante,
porque pretende incrementar el nivel de integración de la comunidad, padres y/o
representantes en el proceso educativo, motivado a que los mismos son los
agentes que ayudan a relacionar la familia y la escuela mediante su
participación activa y directa al reforzar el desempeño de actividades
educativas al contribuir con el desarrollo integral del educando.
La familia
como mediadora entre la sociedad y el individuo, con una potencialidad
educativa que la escuela y el resto de las instituciones sociales no pueden
desestimar; la escuela como medio para alcanzar los más altos valores
educativos orientados a la función en la vida cotidiana y la comunidad como
grupo social heterogéneo en la que tiene lugar de un modo específico las
interacciones e interinfluencias sociales, en torno a la satisfacción de las
necesidades individuales y grupales.
Además,
la familia, la escuela y la comunidad constituyen, en principio, contextos o
partes de una realidad en la que se relaciona siempre y en cada momento la persona.
Cada contexto tiene su propia historia y responde a una ideología, pero al
establecerse el vínculo, se insertan y conforman una visión particular del
mundo educativo que interviene en la manera de hacer, en las expectativas y
condiciona las actuaciones de los miembros en momentos determinados.
Es
bien sabido que la familia por sí sola como institución, ya no resuelve por
completo las necesidades de la persona, y la escuela por sí sola tampoco logra
solventar las múltiples vertientes del proceso socializador; por lo tanto, el
análisis de las continuidades o discontinuidades entre familia y escuela se
convierte en un elemento clave para comprender mejor los determinantes
ambientales del desarrollo. Si la familia es el agente educador por excelencia
y delega parte de esta responsabilidad en las Instituciones educativas, éstos
deben caminar juntos en el proceso educativo formativo.
Los padres son los responsables de educar a los hijos
(as), inculcándole valores y sus propias
enseñanzas; los docentes se encargan de reforzar esta educación sobre la base
de las potencialidades de los pequeños alineándose a los reglamentos del
Ministerio del Poder Popular para la Educación, de manera que se sientan motivados en cuanto a la toma de conciencia, y
que propicien la participación, el dialogo, la justicia, la autonomía y la
democracia; para legitimar normas sustentadas en valores, que conduzcan a una
convivencia escolar armónica. Esto permitirá formar personas aptas para
incorporarse a otros niveles educativos y otros espacios en la vida, con
sentido de pertenencia, dignidad, fraternidad y justicia.
En conclusión, podemos deducir que la familia,
escuela y comunidad establecen reglas de
conciencia social, comportamiento y actitud de sus miembros en la construcción
de una sociedad más equitativa y solidaria, la cual se da por medio de la
educación en valores de sus ciudadanos.
La familia
como principal institución educativa, necesita reflexionar sobre su papel
educativo y tomar conciencia sobre la educación de sus hijos. La compleja
realidad social en la que vivimos nos obliga a plantearnos nuevas maneras de
educar a las personas.
La
escuela es de vital importancia en la vida de las personas, entre sus
objetivos fundamentales se encuentra promover la convivencia social entre los
ciudadanos, la cooperación, el compromiso y la colaboración de sus educandos
para la realización de contenidos valorativos, comunitarios y democráticos, los
cuales forman parte de las experiencias y vivencias de sus estudiantes, donde
interactúan cada día configurando identidades entre los ciudadanos.
Y la comunidad es
un espacio de convivencia social donde interactúan las personas y donde
confluyen comportamientos compartidos por sus miembros, que buscan transmitir
sus valores, creencias, actitudes y experiencias en común acuerdo y
comunitarios en defensa de sus derechos, deberes y obligaciones como ciudadanos
y ciudadanas de una nación.
Autoras:
Avila
Judith
Castillo
Milagro

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